Shintoismo - Introduccion
Shintoísmo (el camino de los dioses) es la religión japonesa
primitiva, que desde tiempos inmemoriales ha jugado un papel de
gran importancia dentro de la cultura e historia niponas.
Cerca de 67 millones de asiáticos --especialmente los
japoneses-- profesan esta creencia, que algunos no consideran
exactamente como una religión, ya que cristianos y budistas
aceptan la coexistencia en una misma persona del budismo o
cristianismo con el shintoísmo.
Su establecimiento

Desde el año 11 d.C., cuando el emperador Suinin lo
estableció formalmente, el shintoísmo ha ejercido gran
influencia política y bélica en Japón y toda Asia. Según una
vieja leyenda el dios Takemikazuchi (Shintó), ganó la tierra
para los japoneses en una lucha con un aborigen gracias al sumo,
método de lucha que hasta ahora tiene gran popularidad en los
lugares en que se práctica el shintoísmo.
Paralelamente a esta creencia, los nipones son fieles al budismo
desde los siglos VI y VII d.C., y actualmente una tercera parte
de su población es cristiana.
El shinto es una religión politeísta. La fuerte influencia que
tiene se debe en parte a su capacidad para coexistir
armónicamente con otras religiones, especialmente con el
budismo. El shinto venera un gran panteón de kami (dioses o
espíritus), desde los dioses locales de las montañas y de los
ríos, hasta Amaterasu, la diosa del sol.
Japón es tradicionalmente conocido como “la tierra de los ocho
millones de kami”. La práctica del shinto consiste
principalmente en adorar, aplacar la ira del espíritu, o
simplemente establecer una cierta relación con el kami.
Sus principios
Su principio fundamental es el respeto y lealtad al
emperador de Japón y a los grandes antepasados imperiales, y la
reverencia a los espíritus o memoria de los grandes personajes
del pasado histórico o familiar.
Existe comunión con los muertos y deseo de agradarlos y
complacerlos. Como mantiene muy unidos los vínculos del pasado
con el presente, su símbolo es el “sakiki”, árbol siempre
verde, que nunca muere ni languidece. No utilizan imágenes ni
sermones, carecen de congregaciones y rechazan el culto a la vida
prenatal y a la eternidad después de la muerte. Aunque no hablan
de pecado ni virtud, cultivan una exagerada limpieza
corporal.
Tradicionalmente, los shinto ponían especial énfasis en la
pureza, y sentían un gran respeto por la muerte, las
enfermedades, la sangre; toda inmundicia le era desa-gradable al
kami. Se servían de ritos muy elaborados para purgar este tipo
específico de contaminaciones.
Los ritos recibían el nombre de kegare. La sangre, aunque fuera
de un animal cazado, debía mantenerse lejos de los santuarios. A
las mujeres que estaban con la menstruación y a los enfermos que
estuvieran heridos o de luto reciente se les prohibía
generalmente el paso al interior de los santuarios, e incluso
alguna vez a las mujeres les fue prohibido acercarse a muchas
montañas sagradas.
El método de purificación más utilizado era el de la limpieza
(misogi), desde el cotidiano lavado de dientes y manos antes de
los actos culturales, hasta el permanecer de pie y desnudo bajo
una cascada.
Existen cuatro tipos basicos de Shintoismo; Koshistsu Shinto
(Shinto de la Casa Imperial), Jinja Shinto (Santuario
Shinto), Shusha Shinto (Sectas Shinto) y Minzoku Shinto
(Shinto folclorico)